De todos los gastos que hemos repasado en esta categoría, la gestoría es el único que no es obligatorio por ley, aunque en la práctica la contrata la inmensa mayoría de compradores. En este artículo explicamos exactamente qué hace una gestoría, cuánto cuesta, y si de verdad compensa contratarla o puedes prescindir de ella.
Qué es una gestoría y qué función cumple
Una gestoría es una empresa o profesional especializado en tramitar la documentación administrativa derivada de la compraventa ante los distintos organismos (Hacienda autonómica, Registro de la Propiedad, compañías de suministros), de forma que tú no tengas que ocuparte personalmente de cada trámite por separado ni desplazarte a distintas oficinas.
Qué incluye habitualmente el servicio de gestoría
- Liquidación de impuestos: presentar la autoliquidación del ITP (segunda mano) o del AJD (obra nueva) ante la Hacienda autonómica correspondiente, dentro del plazo de 30 días hábiles desde la firma.
- Inscripción en el Registro de la Propiedad: presentar la escritura junto con la documentación necesaria para que quedes inscrito como nuevo propietario.
- Cambio de titularidad de suministros: gestionar el cambio de nombre en los contratos de agua, luz, gas e internet, para que queden a tu nombre desde el momento de la compra.
- Cambio de domiciliación del IBI: tramitar que los futuros recibos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles lleguen ya a tu nombre.
- En algunos casos, también asesoramiento previo sobre plazos y documentación necesaria antes de la firma.
Quién contrata la gestoría en una compraventa
Es importante distinguir entre dos gestorías distintas que pueden intervenir en la misma operación:
- Gestoría del comprador: contratada libremente por ti (o recomendada por la inmobiliaria), para tramitar todo lo relacionado con tu compraventa.
- Gestoría del banco: si pides hipoteca, el banco suele trabajar con su propia gestoría (o red de gestorías) para tramitar específicamente la parte relacionada con el préstamo hipotecario, cuyo coste, desde la Ley 5/2019 (LCCI), corre a cargo del propio banco.
Esto significa que, aunque tú pagues tu propia gestoría para la parte de la compraventa, no tienes que asumir el coste de la gestoría específica del préstamo hipotecario, que queda cubierto por la entidad financiera.
Cuánto cuesta contratar una gestoría
Como referencia orientativa, el coste de una gestoría para una compraventa estándar se sitúa entre 300 € y 500 €, dependiendo de la complejidad de la operación (número de trámites, comunidad autónoma, si hay cargas previas a cancelar) y de la propia gestoría elegida, ya que a diferencia de notaría o registro, este servicio sí tiene libertad de precios y puede variar de una gestoría a otra.
¿Es obligatorio contratar gestoría?
No. Puedes tramitar tú mismo, de forma personal, tanto la liquidación de impuestos como la inscripción registral y el cambio de suministros. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de compradores prefieren delegar estos trámites por varios motivos:
- Ahorro de tiempo: evitas desplazamientos a distintas oficinas y la gestión de varios trámites administrativos en paralelo.
- Cumplimiento de plazos: la gestoría se asegura de que el ITP se liquide dentro del plazo de 30 días hábiles, evitando recargos por presentación tardía.
- Menor riesgo de errores: un profesional especializado conoce los formularios y requisitos específicos de cada trámite, reduciendo la probabilidad de errores que podrían generar problemas posteriores.
Cómo hacerlo tú mismo, si decides prescindir de gestoría
Si prefieres ahorrarte este gasto y tramitarlo personalmente, los pasos principales serían:
- Liquidar el ITP o AJD: presentar el Modelo 600 (u otro que corresponda según tu comunidad) ante la Hacienda autonómica, dentro del plazo de 30 días hábiles desde la firma.
- Presentar la escritura en el Registro de la Propiedad, junto con el justificante de pago de impuestos, para tramitar la inscripción.
- Contactar directamente con las compañías de suministros (agua, luz, gas) para cambiar la titularidad a tu nombre.
- Comunicar el cambio de titularidad al Ayuntamiento, a efectos del IBI, aunque en muchos casos esto se actualiza automáticamente a partir de la inscripción registral.
Es un proceso perfectamente viable para quien tenga tiempo disponible y cierta soltura con trámites administrativos, aunque requiere más dedicación y atención a los plazos que delegarlo en un profesional.
Cómo elegir una buena gestoría
- Pregunta por el precio cerrado del servicio desde el principio, para evitar sorpresas con cargos adicionales no explicados.
- Confirma exactamente qué trámites incluye el precio (algunos servicios cobran aparte el cambio de suministros, por ejemplo).
- Pregunta por su experiencia específica en compraventas de vivienda, no solo en gestión administrativa general.
- Si tu operación tiene alguna particularidad (cargas a cancelar, varios titulares, situación de herencia), confirma que la gestoría tiene experiencia gestionando ese tipo de casos concretos.
Preguntas frecuentes
¿La gestoría del banco cubre también los trámites de mi compraventa, o solo los de la hipoteca? Solo cubre los trámites específicos relacionados con el préstamo hipotecario (inscripción de la escritura de hipoteca); los trámites de tu compraventa (liquidación de ITP, inscripción de la escritura de compraventa, cambio de suministros) requieren tu propia gestoría, salvo que decidas tramitarlos tú mismo.
¿Puedo elegir cualquier gestoría, o tengo que usar la que me recomienda la inmobiliaria? Tienes total libertad para elegir la gestoría que prefieras; la recomendación de la inmobiliaria es solo eso, una recomendación, no una obligación.
¿Qué pasa si la gestoría comete un error en algún trámite? Una gestoría profesional responde de los errores en su gestión, por lo que conviene contratar servicios con buena reputación y, si es posible, con algún tipo de garantía o seguro de responsabilidad civil profesional que cubra posibles incidencias.
Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento legal ni fiscal personalizado. Los precios de gestoría son orientativos y varían según la empresa y la comunidad autónoma; se recomienda solicitar presupuesto cerrado antes de contratar el servicio.
